Royal, retrato de una reina
(50 x 70 cm)

 

Queen Elizabeth portrait, color pencil

 

Dibujo perteneciente a la serie "Mitos"​
Lápiz de color sobre papel Ingres Guarro de 108 gramos.
2019.

Por una parte, el dibujo hace una referencia crítica al denominado manspreading (2014), un comportamiento tradicionalmente masculino que comenzó a conceptualizarse como micro agresión o invasión territorial del espacio público en el contexto de la última ola feminista.

Visto así, el mero gesto de relajar las piernas para una mujer podría parecer un acto casi reivindicativo.

 

Por otra parte, la imagen solemne de Isabel II, se apoya en un concienzudo cálculo de sus apariciones públicas en las que no hay lugar para contratiempos.

Su identidad es lo que aparenta y se lleva a cabo mediante el ejercicio de la elegancia, los buenos modales y el saber estar.

 

Sin embargo, y a pesar de su posición de privilegio, el personaje también encarna el escrutinio al que permanentemente es sometido el cuerpo femenino y su representación a lo largo de la historia del arte y hasta la actualidad. Cuando la reputación se sustenta sobre una base muy frágil (la silla y condecoraciones a penas están esbozados) puede destruirse al mínimo descuido -en un abrir y cerrar de piernas- dejándola en una posición de vulnerabilidad.

 

En este sentido, la obra guía nuestro juicio mostrándonos una leyenda con un atuendo, una postura y un gesto determinados. Pero también nos interroga como espectadores: ¿y nosotros? ¿exactamente a dónde y cómo queremos dirigir nuestra mirada?

 

 

 

 

 

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